Sangre al toser o escupir: Causas y Que Hacer.

La presencia de sangre al toser o escupir es una consulta frecuente, ya que genera alarma en el paciente. Descubre las principales causas.

La salida de sangre por la boca puede generar un impacto visual en los pacientes, lo que en muchos casos les obliga a acudir temprano a la clínica. Las causas son muchas y pueden variar desde problemas triviales y fáciles de manejar hasta verdaderas emergencias. La sangre al toser o escupir debe evaluarse cuidadosamente.

La prioridad es diferenciar el origen de la sangre, ya que puede provenir del tracto respiratorio o del tracto digestivo. Para ello, es necesario realizar un interrogatorio exhaustivo, seguido de un examen físico detallado que permita reconocer los hallazgos sugestivos en cada caso.

Además, poder mostrar sangre es un recurso adicional muy útil, ya que es posible observar características distintivas, como la presencia de burbujas de aire o restos de comida.

Hemoptisis: sangre procedente de las vías respiratorias inferiores.

La descarga de sangre de la boca que acompaña a la tos se conoce como hemoptisis. En la expectoración se observa sangre de aspecto espumoso, sin restos de comida.

Es importante determinar la intensidad de la hemoptisis. Para ello, es necesario evaluar el volumen de sangrado y la rapidez con que se instaura.

La gravedad se puede clasificar de la siguiente manera:

  • Leve, conocida como expectoración hemoptoica. En estos casos, la sangre aparece en forma de estrías que tiñen el esputo.
  • Moderada, constituyendo hemoptisis franca.
  • Amenazante, como una condición grave en la que el sangrado activo compromete la respiración o la estabilidad hemodinámica del paciente.
Causas de sangre al toser

Hay varias causas de hemoptisis, que varían en frecuencia en diferentes poblaciones geográficas. Asimismo, la edad, el tabaquismo y el estatus social son importantes en la búsqueda del origen de la sangre al toser.

Las principales causas de la hemoptisis incluyen las siguientes:

  • Bronquiectasias.
  • Carcinoma broncogénico.
  • Bronquitis crónica.
  • Tuberculosis.
  • Infecciones y abscesos pulmonares.
  • Micosis: aspergilosis, histoplasmosis, paracoccidiomicosis, coccidiomicosis.
  • trauma torácico
  • Cuerpo extraño en la vía aérea.
  • malformaciones arteriales.
  • Uso de medicamentos anticoagulantes.
  • Hemoptisis criptogénica: casos sin causa aparente.

La tuberculosis es una causa frecuente de hemoptisis que se trata con antibióticos específicos.

Diagnóstico de hemoptisis

La realización de una historia clínica detallada nos permite orientar el diagnóstico. Sin embargo, también es necesario realizar estudios complementarios para definir la causa y establecer un tratamiento eficaz.

Estas pruebas dependerán de cada caso:

  • Hemograma completo y pruebas de coagulación sanguínea.
  • Oximetría de pulso.
  • gases arteriales.
  • Electrocardiograma y ecocardiograma.
  • Estudio de esputo.
  • Radiografía de tórax o tomografía de tórax.
  • Broncoscopia.
Tratamiento de la hemoptisis

El enfoque terapéutico de la sangre al toser depende de la gravedad del cuadro clínico. En las hemoptisis leves, el tratamiento ambulatorio con control a las 24 a 48 horas es el más indicado.

En los casos más graves es necesaria la hospitalización con dieta absoluta para evitar la aspiración de alimentos, así como la indicación de antitusígenos y reposo en cama en decúbito lateral del lado del pulmón afectado.

De igual forma se debe proteger la vía aérea, garantizando el aporte de oxígeno. El uso de antibióticos está indicado ante la sospecha de infección y como medida profiláctica en determinadas condiciones.

La eficacia del ácido tranexámico o del ácido aminocaproico para detener el sangrado no se conoce por completo.

Otras opciones de tratamiento incluyen broncoscopia terapéutica, embolización de arterias enfermas y cirugía. Además, los concentrados globulares deben estar disponibles para una posible transfusión.

Sangre del tubo digestivo: hematemesis

La descarga de sangre por la boca que acompaña al vómito se conoce como hematemesis y es motivo habitual de consulta en los servicios de urgencias. Los sitios de origen de la hemorragia digestiva alta (UGH) son el esófago, el estómago y el duodeno.

La hemorragia digestiva alta se clasifica en enfermedad varicosa y no varicosa, siendo esta última la más frecuente. Las causas no varicosas incluyen las siguientes:

  • Esofagitis.
  • Úlcera gástrica y duodenal.
  • Síndrome de Mallory Weiss
Factores de riesgo de HDA

La determinación del origen de la hemorragia puede basarse en la anamnesis, pero debe verificarse mediante endoscopia digestiva alta. Aun así, existen condiciones que predisponen a la aparición de lesiones en la mucosa digestiva, con el consiguiente sangrado.

Entre los factores de riesgo de hemorragia digestiva alta se describen los siguientes:

  • Medicación con analgésicos antiinflamatorios no esteroideos (AINE).
  • Antecedentes de reflujo gastroesofágico.
  • Infección por helicobacter pylori.
  • Uso de agentes anticoagulantes y antiagregantes plaquetarios.
  • Antecedentes recientes de vómitos profusos.
  • Alcoholismo.
Manejo y complicaciones de la hematemesis

Realizar una historia clínica detallada siempre es muy útil. De igual forma, la intensidad del sangrado debe estimarse atendiendo a las condiciones hemodinámicas del paciente.

Diversos estudios recomiendan la administración de fluidos intravenosos y la indicación de inhibidores de la bomba de protones. Asimismo, se debe evaluar la posibilidad de transfusión de sangre.

En la actualidad, la endoscopia precoz se considera de elección, ya que nos permite comprobar tanto el sitio de la lesión como su gravedad. Además de servir como técnica terapéutica en algunas ocasiones.

Las principales complicaciones de la hemorragia digestiva alta son el riesgo de resangrado y perforación de una víscera hueca. Por tanto, cada paciente debe ser individualizado, teniendo en cuenta su edad y sus comorbilidades.

Endoscopia para hematemesis.
La endoscopia está indicada como abordaje precoz de la hemorragia digestiva alta.
Epistaxis y gingivorragia: causas comunes de sangre al toser o escupir

Hay que descartar lesiones en nariz y orofaringe. La epistaxis, que es el sangrado por la nariz, y la gingivorragia, que ocurre a través de las encías, son parte del diagnóstico diferencial.

Estas son causas comunes de sangre al toser o escupir. La revisión de las fosas nasales sirve para resaltar los estigmas de sangrado, mientras que la observación de la mucosa oral permitirá la visualización de zonas de inflamación en las encías.

Esta evaluación es fundamental, ya que cuando la epistaxis o la gingivorragia se presentan durante el sueño, pueden pasar desapercibidas para el paciente. Lo cual genera confusión, pues a la mañana siguiente aparece sangre al toser o escupir de origen desconocido.

¿Cuándo debe buscar ayuda médica?

Siempre que el sangrado sea abundante, se debe acudir al servicio de urgencias más cercano. De igual manera, cuando es habitual la presencia de sangre al toser o escupir, es necesario buscar una evaluación médica oportuna.